Asociación Nacional de Addison y Otras Enfermedades Endocrinas

Enfermedad de Cushing (diagnóstico y tratamiento)

Ninguna prueba analítica es perfecta y por lo general, suelen hacer falta hacer varias pruebas de diferente tipo para diagnosticar el Cushing. Además, no es sencillo de diagnosticar.

Las primeras pruebas suelen ser más sencillas para determinar si existe Cushing. Esto es debido a que la mayoría de las personas que ganan peso, tienen hipertensión, diabetes mellitus, o vello excesivo, no tienen por qué tener el síndrome o enfermedad de Cushing.

Para empezar, es probable que el especialista solicite pruebas hormonales en sangre, saliva y/o en orina. Si se confirman las sospechas y se detecta un nivel elevado de cortisol, se harán pruebas más específicas. Mientras tanto, puede que el médico decida prescribir algún fármaco para disminuir la cantidad de cortisol que están produciendo las glándulas suprarrenales. En este caso, haría falta probar distintos tipos de medicamentos y dosis, así como el efecto en el organismo, lo que se lleva a cabo durante un periodo aproximado de unos 2 o 3 días ingresado en un hospital.

A continuación, una de las pruebas esenciales para determinar la causa y diagnosticar la enfermedad de Cushing es una resonancia magnética (sin y con contraste. Ambas opciones en una sola prueba) de la glándula pituitaria.

El tratamiento depende de la causa que ha producido un exceso de cortisol en el organismo y puede incluir cirugía, radiación, quimioterapia o el uso de un medicamento para inhibir la producción de cortisol.

Si se ha producido el síndrome de Cushing por el tratamiento excesivo con un glucocorticoide, el especialista irá reduciendo la dosis de forma gradual hasta una dosis menor para controlar el síndrome. Una vez controlado, la dosis de glucocorticoide se irá introduciendo poco a poco para evitar que vuelva a producir el síndrome de Cushing y conseguir la cantidad adecuada para el organismo.

En el caso de que haya sido causado por un tumor en la glándula pituitaria, existen varias terapias disponibles para tratar la enfermedad de Cushing, aunque la más extendida es la cirugía. Después de la operación es posible desarrollar deficiencias hormonales, por ejemplo,  diabetes insipidus, es decir, orinar más de lo normal. Esto suele ser algo temporal, pero en ocasiones puede resultar permanente. Afortunadamente, existe un tratamiento para ello.

Cuando se ha extraído el tumor y/o la glándula pituitaria o glándula suprarrenal; y ya no existe una producción excesiva de cortisol, ya no se puede decir que se tiene el síndrome o enfermedad de Cushing. Si se produce lo contrario, es decir, una deficiencia hormonal, entonces se habrá desarrollado una insuficiencia suprarrenal secundaria.

Muchas personas que han pasado por una cirugía en la glándula pituitaria desarrollan una insuficiencia suprarrenal secundaria (hipopituitarismo o panhipopituitarismo). Por ello, desde la operación hasta unas 6 semanas después, es necesario seguir unos controles hormonales para comprobar que la operación ha sido un éxito y verificar si se ha desarrollado algún tipo de deficiencia de hormonas. En este caso, será necesario seguir un tratamiento de reemplazo hormonal con glucocorticoides, probablemente de por vida.

Si la cirugía falla o la operación no es posible, se intentarán otras opciones como una terapia de radiación, radiación gamma, medicación de inhibición de cortisol…

Aunque la operación sea un éxito y el organismo haya dejado de producir cortisol en exceso, es necesario seguir controlando los niveles hormonales durante años, por si vuelven a manifestarse síntomas de Cushing. En caso de producirse algún problema existen otras soluciones, por ejemplo, la extracción de las glándulas suprarrenales, etc.

Cuando se sigue una terapia, a largo plazo, de reemplazo hormonal con un glucocorticoide es importante saber manejar este tratamiento para aumentar la dosis en caso de estrés, saber reconocer una crisis suprarrenal, manejar una situación de emergencia y saber administrar la inyección de emergencia de hidrocortisona, etc.

 

 Definición y causas - Síntomas - Diagnóstico y Tratamiento

 

 


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